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literatura

Buenos Aires - Argentina
Año XI - Nº 44 - Mayo/ Junio 2014
         

Los peinados por los tiempos de Felipe IV - Nota II
Por Felipe Martínez Pérez

 

Los Austrias tuvieron a su servicio pintores de primerísima línea. Baste decir que Tiziano pinta para Carlos I y su hijo Felipe II; por los tiempos de  Felipe III y Felipe IV anda Rubens por Madrid y conoce a Velázquez joven. Y éste cierra esa trilogía de grandes que trabajan  para una gran monarquía. Pues bien estos artistas reflejan la vida en palacio y en particular buena parte de su intrahistoria, y gracias a ellos sabemos cómo vestían o que peinados usaban o cuáles eran sus zapatos predilectos, por poner ejemplos  cotidianos.   Por otra parte, y es lo que interesa para este artículo, la Casa de Austria era adicta a los enanos, truhanes y  loquillos  con los cuales se entretenían y a los cuales trataban y cuidaban con cariño y como criados deambulaban por palacio. No hay que olvidar que ya por el Medioevo aparecen en los documentos enanos, juglares y juglaresas por palacio o de jornada acompañando a reyes y príncipes. No es de extrañar que al entrar en palacio nos los llevemos por delante o salgan a nuestro encuentro. 

     De las varias docenas de enanos, siempre me han interesado dos enanas, famosas ellas, a juzgar por el sitio real en que aparecen. La enana Magdalena Ruiz (Madalena) la preferida de Felipe II que lo acompaña a Lisboa con el propio beneplácito y pinta Sánchez Coello y María Bárbola o Bárbara o Doña Bárbara o Barbarica que pinta Velázquez nada más y nada menos que en Las meninas, también llamado de La Familia Real. De tal manera una y otra a juzgar donde salen pintadas, dan por sentado la “importancia” que tienen en la Corte.   Magdalena es la preferida de Felipe II, que a su vez es la preferida de su hija preferida, doña Isabel Clara Eugenia, y con ésta aparece en el cuadro de Sánchez Coello. De ella hablaré al tocar los vestidos, pues baste decir que en la Cuentas particulares se asienta el costo del vestido que luce y la tela que se ha gastado para vestir a la mona que lleva en brazos y que asciende a cerca de ocho mil maravedís. Es tal el cariño demostrado por el rey que en las cartas que escribe a sus hijas desde Lisboa se pasa dándoles noticia de la enana, muy aficionada a los bailes, a los toros, y a la bebida.

    Es en Lisboa, cuando de verdad, en el imperio no se pone el sol y sin embargo asistimos en lo cotidiano, en lo que trasluce el amor a sus hijas y en las cartas que les escribe, se ve que está  pendiente de Magdalena, que anda algo fatigada, que se ha enojado con él, que ha vuelto cabreada porque en el puerto le han dicho cosas soeces, o que no tiene la ropa que se merece y él, Felipe II, se echa la culpa. Pero ahora el centro es la enana alemana.  

     La enana María Bárbara Asquin entra a servir en palacio en 1651 a la muerte de la condesa de Villerbal y Walther  con quien estaba desde su llegada de Alemania acompañando a la princesa. La vida de esta enana como la de cualquier otro servidor de palacio, se la puede columbrar  mediante los asientos en los libros de cuentas, libros de sastres, libros del guardajoyas o libros de oficios y tantos otros donde se pueden seguir los pasos de esta gentecilla. Y que la enana ha gozado de ciertos privilegios y ha vivido cerca de la reina e infanta salta a la vista por el simple hecho de estar en el retrato. Bien vestida, a la moda con el guardainfante, y bien peinada al igual que infantina y meninas, lacio el cabello, como la infanta. Nos mira, no sin cierto orgullo, con gesto desafiante por ocupar ese sitio a pesar de su hidrocefalia y discreta oligofrenia.


Las Meninas (1656) - Diego Rodríguez de Silva y Velázquez

 


Detalle de la msma obra.

     No es Velázquez  quien  la “pone” en el cuadro por alguna relación turbia, como sugieren algunos investigadores, sino la proximidad diaria y el cariño que la familia real tiene para con ella y que en ese momento, el del cuadro, están todos, salvo María Teresa que no quiso estar. Mari Bárbola pasa por ser irascible, de pocas pulgas. Tiene criada propia y recibe nieve en verano, lo cual es un honor y montones de prerrogativas como vestidos y zapatos y estar en las mismas facturas junto a la reina. Y a la muerte de Felipe IV continúa  al lado de la reina, viuda y regente de España. En 1700, cuando el primer Borbón echa de palacio a enanos y demás gente de placer, Mari Bárbola vuelve a su patria, Alemania, muy bien aderezada y surtida  de joyas y metálico, e incluso, una merced hasta su muerte, a la manera de lo que hoy llamamos jubilación.

     A la muerte de Velázquez la pinta su yerno Martínez del Mazo y también Carreño de Miranda,  siempre al lado de doña Mariana con tocas de viuda. De manera que mientras investigo en la Biblioteca Nacional por los noventa me corro a palacio donde ya había profundizado en otras cuestiones. Me interesa el personaje y quiero oír el eco de sus pasos por pasillos y escaleras. Voy un poco a lo que salga, no tengo signatura alguna que me guíe, así que con la primera archivera, joven ella, poco saco en limpio. Llama en mi socorro a otra con años adentro y pregunto por las facturas de los peinados de las cuales no habla Moreno Villa.

     La archivera piensa y trae a colación distintos sitios donde pueden estar  y sale. Al cabo de media hora vuelve con un paquete de folios bien atados y con el polvo de varios siglos. Lo abre ella y después me deja cerrarlo. Ante  el primer folio de valor me lo entrega y saco uno a uno. La primera en aparecer es la última archivada. Isabel II se peina y gasta en polvos, jabones, perfumes,  espejos, cepillos, hebillas, etc ; y de los Borbones paso a los Austrias y paro en Felipe II su esposa e hijas y no continuo por falta de tiempo y porque mi andadura va por otro lado.

     Pero aquí está la enana, y el melenero de palacio pasa factura a doña Mariana y en ella aparece Mari Bárbola con los mismos peinados. Hasta los cairelitos viejos que devuelve por otros nuevos. Para algunas ocasiones ha usado el mismo peinado que la reina luce para Velázquez y mediante su arte para la posteridad. Podemos ver cuánto cuesta  el que aparece en el denominado “La reina Mariana de Austria” que se halla en el Prado. Va vestida con guardainfante negro y plata, mejillas pasadas de colorete y un peinado con peluca marrón, gris y rosa con alrededor de quince caireles y en cada uno  un lacito rojo y la famosa pluma que se inclina a su izquierda.  Es también el cuadro del pañuelo bellísimo. Velázquez trescientos años antes que Cézanne, viene a decir que desde el punto de vista pictórico un pañuelo puede tener tanta importancia como un rostro.

     Como se aprecia en una de las facturas –Mayo de 1693- se la asienta en varias oportunidades, pues dice más abajo de lo que debe pagar la reina, “Y la obra quehecho yentregado pororden de SMgd Para las Enanas es la siguiente” y asienta el peluquero los caireles y casquetes para La Catón y después “De lechura de Vnos crespos ensortisados, y dos pares para la frente Para Da Barbara… y más abajo de la Echura deotro Cayrel ôndeado Para DªBarbara…” y cuando ha cerrado la factura recuerda la “echura de un casquetto para D. Barbola”.

Quenta del Melenero de Su Magestad que Dios guarde. Memoria de la

obra que Juan Gaccomo Voiturier Melenero de Su Magestad que Dios

guarde a entregado a Dª Juana de Malban para el Real Seruicio de Su

Magestad en este año de 1696 con el precio de la obra. y echura

acostumbrado.

- a primero de Enero entregue a D. phelipe ___vn doblon - 1

seis libras de poluo para Su Magestad______

- a 3 de febrero entregue a Dª Juana vnos

risos con tres sortijas de pelo largo __________ - 3

- en 15 de mars otros crespos con tres sortijas

asta a la mitad_______________________________ - 3

- en dicho mes auer poblado vn cayrel

ondeado viejo que quedo como nueuo

y auer puesto el pelo ________________________ - 4

- en 8 de abril del cayrellito ia viejo

debajo del pelo auerle echo para ensima

y auerlo poblado lo necessario poniendo

el pelo_____________________________________ - 4

- a fin de abril otros risos bien poblado

de vna sortija larga que aora estan

dividido en dos______________________________ - 3

- de la echura de vn cayrel ondeado

para Dª Barbola y me cediò vn cayrellito

uiejo________________________________________ - 1 - 2

- y de tres pares de crespos para la fruente_______ - 1 - 2

- de vn cayrel uuelto para la caton

dorden de Su Magestad_______________________ - 3 -1

- Orden de Su Magestad dado de D phelipe

para vna cauillera para D fracisco

phelipin_____________________________________ - 4

- a 20 de Julio al buen retiro vn cayrel

ondeado para Su Magestad y a puesto

el pelo_______________________________________ - 16

_____________

Juana de Marban y billagran doblones 44

 

- de la echura de un perluquin para su 2

magestad en el mes de Ottubre_______

- de la echura de vn casquetto poner

con cayrel_________________________ 2

de la echura de vna cabillera a echura

de cayrel__________________________ 4

- de auer puesto en otra echura vna

cauillera armandola de nveuo________ 1

- de vna cauillera rubia para el dotor

cristiano dorden de Su Magestad_____ 8

__________

doblones 61

 

Juana Josepha de Marban

en el mes de febrero de 1697 vn perruquin

para Su Magestad--quatro doblones-- 4

para dos cauilleras para Dª Barbola 8

de otros adressos de cauilleras para

la dicha Dª Barbola___________________ 1

entregado en diferentes ueces a D

phelipe diez libras de poluos para SuMagestad 2

________________ Doblon 15

____________

Paguese Yo la Reina

 

     En 1695 el francés “Juan Jacome Bouturier Melenero de VMgd” pasa factura de los risos y mechones y cabelleras y caireles y polvos, “y se añadió el pelo necesario y se hizo el hondeado de la hechura yel pelo” para el camino de Aranjuez o para el Real Sitio “además de 20 libras depolvos para SM”. Y luego de los trabajos para la reina “Para Dª  Barbara vuelto bien poblado para el Corpus” y “De los rissos para lafrente en todo el año…”; y así en toda la documentación que se acompaña. En una palabra, que por lo regular se peina como la reina y además, por si no bastare, la peina el mismo peluquero, lo que demuestra el gran cariño y el por qué no se separa de ella o “sale” en las pinturas más famosas de Velázquez o de su yerno.

Memoria de la obra que Juan Jacomo Voiturier Melenero

de S Magd. que Dios guarde â entregado âDª Antonia Patino

para el Real serbiçio de S. Magd. en este año de 1695

con el preçio de la obra y echura â costumbrada____________

 

Aprimero dehenero de lahechura de

un cairel ondeado quatro doblones____________ D o o 4

Deunos crespos hondeados echura____________ D o o 1

Aprimero de Abril entregue un Cairel ondeado

Vna cabellera en Aranjuez___________________ D o 12

Para el camino de Aranjuez unos mechones

Lissos echura_______________________________ D o o o 1/2

A 15 de Nobiembre un Cairel buelto __________ D o o 4

Eneste mes de Diçiembre vn cairel buelto

biejo que se desisso y se añadio elpelo neçe

ssario y se hizo hondeado dela hechura y el

pelo_______________________________________ D o o 6

Mas de hauer poblado un cairel hondeado y â

dos pares de rissos enSortijados_______________ D o o 4

Y de unos rissos Hondeados. echura___________ D o o 1

Mas en todo este año entrego â Sª Anttª Pati

no y â Dn Phelipe 20 Libras depoluos pª S. Mgd__ D 0 0 4

 

Para Dª Barbara buelto bien poblado

para el Corpus______________________________ D o 1 0

De los rissos para lafrente en todo el

año________________________________________ D o o 2

___________

Importa todo sesenta y quatro doblones y medio D o 6 4 1/2

Paguese Yo la Reyna (rúbrica) (21)

 

     Algunos investigadores han pensado que hay por lo menos dos enanas con el mismo nombre y que han coincidido por la misma época,  y  hasta tienen el mismo peluquero. Desde mi punto de vista, algo incongruente, si se echa un vistazo a como se llevaban  las cuentas en Palacio y cada cual respondía a su superior.  Por otra parte, Mari  Bárbola Asquin  vive en Madrid más de cincuenta años y también hay investigadores que dicen que  habría vivido demasiado. Y yo me pregunto por qué esta enana no puede morir de vieja como por ejemplo lo hizo Nicolasito, y nadie sabe por otra parte a qué edad  llegaa España; y muy difícil, por otra parte, es acertar con la edad en oligofrenias por  más leves que sean. Pero sobre todo porque en palacio eran muy meticulosos y habrían, sin duda, asentada Bárbola la alemana o la francesa o la venida de Logroño y nadie aclara nada,  por la sencilla razón, a mi parecer, que es la misma durante años.  

         
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